13 febrero, 2010. Patricia10 Comentarios

Galletas decoradas (I): San Valentín

Hola  a todosss, para cerrar la semana de San Valentín que mejor que unas galletitas de canela y vainilla. Es la primera vez que me animo a hacer galletas decoradas y el resultado aquí lo tenéis. No han quedado para nada perfectas, influyó la falta de tiempo que tuve para hacerlas, la prisa no es buena para estas cosas.. y sobretodo la inexperiencia pero bueno, creo que para la próxima irá mucho mejor ^^.

Como base para la receta de las galletas utilicé la de Bea que es una experta en el tema galletas, lo único que hice yo fue añadirle canela y un poco de vainilla.

INGREDIENTES:

Masa de galletas:

  • 250 gr. mantequilla a temperatura ambiente
  • 250 gr. azúcar glass
  • 1 huevo XL a temperatura ambiente
  • 650 gr. harina tamizada
  • 1 chorrito de leche para ligar la masa
  • 1 cucharadita de canela
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla

Glasa:

  • 200 gr de azúcar glass
  • 1 clara de huevo pasteurizada


PREPARACIÓN:

Es recomendable hacer la masa de galletas un día antes para darle tiempo a la mantequilla para que se enfríe y la masa sea manejable, en mi caso no lo hice así, pero tuve la masa un par de horas en el frigorífico.

Comenzaremos la receta batiendo en un bol la mantequilla reblandecida, lo más práctico es hacerlo con las barillas automáticas. Habrá que ir quitando con una espátula de los bordes mantequilla y poniéndola en el centro hasta que quede una textura suave. A continuación iremos anadiendo poco a poco el azúcar glass bien tamizado y continuaremos batiendo hasta que quede una textura esponjosa .

Lo siguiente será añadir la cucharadita de canela, la de vainilla y el huevo ligeramente batido. Continuamos con las varillas y pasamos la espátula por las paredes las veces que sean necesarias para retirar lo que se ha quedado pegado.

Cuando todo lo anterior esté integrado añadiremos la harina a cucharadas, batiendo a velocidad baja, si la masa empieza a desmigarse añadir un chorrito leche, en mi caso no fue así, y no le tuve que añadir. En ese momento pasé a amasar con las manos, cuando la masa esté compacta la envolvemos en film transparente y al frigorífico.

Tal y como he dicho con anterioridad, conviene  hacer la masa un día antes, pero si no tienes tiempo con un par de horas a mi me resultó suficiente.

Una vez transcurrido el tiempo necesario, sacamos la masa del frigo y estiramos con cuidad sobre una superfície espolvoreada en harina. Lo que viene ahora ya es a gusto de cada uno, en este caso yo utilicé moldes de corazón e inclusó hice un corazón gigante ” a mano “.

Una vez ya tenemos las galletas con la forma deseada, ponemos papel de hornear en la bandeja del horno y colocamos nuestras galletas, es el momento de hacer los últimos retoques para que queden perfectas, podemos volver a meter en el frigorífico para que no se pierda la forma en la cocción. Podemos ir precalentando el horno a unos 180 grados. Cuando hayan transcurrido unos treinta minutos sacamos la bandeja del frigo y la metemos en el horno a 180 grados también durante unos 10-15 minutos, es necesario ir vigilando las galletas para que no se quemen. Tampoco deben quedarse cruditas porque entonces no soportarían la glasa que les pondremos después.

Cuando veamos que las galletas están tostaditas, las sacamos del horno y dejamos enfriar un par de horitas.

Para la glasa la verdad es que no me basé en la receta y lo hice “a ojímetro”, la cantidad de azúcar glass que se añade depende mucho del tamaño del huevo y de la temperatura ambiente así que hay que basarse más que nada en la textura. Ponemos una clara de huevo en un cuenquito (sin batir) y vamos añadiendo azúcar glass tamizado, cuando veamos que queda una masa espesa que no se cae de las varillas, entonces ya quedará lista. Es recomendable separar un poquito de glasa y añadirle más azúcar glass, ésta será la glasa para hacer los contornos y las letras.

Después separaremos tantos cuencos de glasa como colores queremos ponerle a las galletas. Coloreamos la glasa con los colorantes y con la ayuda de un pincel de silicona (o cucharita en su defecto) vamos “pintando” las galletas como más nos guste, cuando se seque esta glasa (queda totalmente dura) y con la ayuda de una manga pastelera utilizaremos la glasa dura e iremos haciendo el contorno de las galletas y si queremos añadiremos otros detalles. Dejamos secar y ya tenemos unas galletas decoradas.

Si las queréis para regalo, es muy buena idea envolverlas en celofán transparente y hacer paquetitos.

Buenos chicos y chicas, me despido hasta la semana que viene. Espero que vayáis probando de hacer todas estas cosas, que parecen más complicadas de lo que lo son en realidad. Lo único que hace falta es un poco de tiempo, paciencia y como no, mucho amor.

¡Feliz San Valentín a todos/as! :****


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